
Joe Robbins/Icon Sportswire via Getty Images
Donovan Jackson, un Guard de Ohio State proyectado como uno de los mejores en su posición para el Draft 2025, tiene una vida que, sin haber sido un infierno como la de otros prospects, refleja una verdadera superación personal desde un entorno desafiante y sobre todo, a través del deporte.
Orígenes y desafíos personales
Donovan Jackson nació el 4 de diciembre de 2002 en Bellaire, Texas, una pequeña ciudad cerca de Houston. Aunque Bellaire en sí misma no es un “barrio de delincuencia” en el sentido más extremo, Jackson creció en una zona cercana a comunidades más complicadas del área metropolitana de Houston, donde la pobreza, la violencia y las pandillas eran una realidad para muchos de sus conocidos. Su familia no estaba exenta de dificultades: su madre, Tameka Jackson, lo crió sola tras separarse de su padre cuando Donovan era muy joven. Tameka trabajaba largas horas en empleos mal remunerados para mantener a Donovan y a sus hermanos, lo que dejó al joven expuesto a las influencias de un entorno donde las opciones eran limitadas.
Un incidente clave en su vida ocurrió cuando tenía alrededor de 13 años. Según relatos de su entrenador de secundaria y entrevistas locales, Donovan fue testigo de cómo un amigo de su infancia fue arrestado por robo a mano armada en su vecindario. Este evento lo marcó profundamente: su amigo, alguien con quien había jugado fútbol en la calle, eligió un camino que lo llevó a la cárcel en lugar de buscar una salida positiva. Donovan ha mencionado en entrevistas que ese momento le hizo darse cuenta de que él también podría haber terminado así si no tomaba decisiones diferentes. La presión de las pandillas locales era constante; algunos de sus compañeros lo incitaban a unirse a actividades delictivas como una forma de “probarse” o ganar dinero rápido, algo tentador para un adolescente en una situación económica precaria.
Además, Jackson enfrentó un desafío físico personal. Nació con pie equinovaro (pie zambo), una condición congénita que requirió múltiples cirugías y años de terapia física para corregir. Los médicos le advirtieron a su madre que probablemente nunca podría practicar deportes de contacto como el fútbol americano debido a la debilidad inicial en sus piernas. Este diagnóstico fue un golpe duro, pero Donovan, con el apoyo de su madre, se negó a aceptarlo como un límite. Pasó horas diarias fortaleciendo sus piernas, a menudo entrenando solo en un parque cerca de su casa, incluso cuando otros niños lo ridiculizaban por su cojera inicial.
Superación a través del football
A pesar de estas adversidades, Jackson encontró en el football una vía para canalizar su energía y escapar de su entorno. En Episcopal High School en Bellaire, comenzó a destacar como liniero ofensivo, pero no fue un ascenso fácil. Venía de un programa escolar que no tenía el prestigio de otros en Texas, y su familia no podía pagar academias privadas ni campamentos de élite para mostrar su talento. Sin embargo, su determinación lo llevó a trabajar con entrenadores voluntarios y a grabar sus propios videos de juego para enviarlos a reclutadores universitarios. Su tamaño (6’4″ y más de 300 libras) y su creciente habilidad lo convirtieron en un prospect de cinco estrellas, pero él siempre ha dicho que su verdadero talento fue su mentalidad: “No juego solo por mí, juego por todos los que no tuvieron la oportunidad de salir.”
En Ohio State, donde llegó en 2021, Jackson tuvo que superar otro obstáculo: la muerte de su abuela, quien había sido una figura clave en su vida, en 2022. Este golpe emocional lo llevó a un periodo de depresión que casi lo hace abandonar el fútbol. Sin embargo, con el apoyo de sus compañeros y entrenadores, decidió dedicarle su carrera a ella. Desde entonces, ha sido un titular consistente, destacando en 2024 como uno de los Guards más fuertes y técnicos del fútbol universitario, con un récord impresionante de no permitir sacks en múltiples partidos clave.
Impacto personal y proyección
La historia de Donovan Jackson es de superación real: desde un entorno donde la delincuencia era una tentación constante, una infancia marcada por limitaciones físicas y la pérdida personal, hasta convertirse en un líder en Ohio State y un prospecto de primera ronda para el Draft NFL 2025. Él mismo ha dicho: “Cada bloqueo que hago es por mi mamá, por mi abuela, y por ese niño que casi no lo logra.” Su viaje no es ficticio; está documentado en su perseverancia contra las probabilidades, y su proyección como un guard de élite en la NFL refleja cómo transformó las adversidades en fuerza.
Donovan Jackson llegó a Ohio State en 2021 como un recluta de cinco estrellas proveniente de Episcopal High School en Bellaire, Texas. Considerado el mejor Guard de su clase según 247Sports y el jugador número 1 del estado de Texas, Jackson traía consigo un físico imponente y una reputación de talento excepcional. Su llegada no fue solo un golpe de suerte para los Buckeyes; fue una declaración de intenciones, ya que eligió Ohio State por encima de ofertas de programas elite como Georgia, Stanford, Texas y Texas A&M.
En su primer año (2021), Jackson no comenzó como titular, pero jugó en los 13 partidos como freshman, ganándose su primera letra de varsity y mostrando versatilidad al rotar en ambas posiciones de Guard. Esto fue crucial, ya que le permitió aclimatarse al nivel de la Big Ten y al sistema ofensivo de Ohio State sin la presión inmediata de ser un titular. Para 2022, su segundo año, se convirtió en el OL Interior izquierdo titular, posición en la que brilló durante dos temporadas consecutivas, ganando honores de primer equipo All-Big Ten en 2022 y 2023. Durante este tiempo, se estableció como uno de los linieros interiores más confiables del país, protegiendo al quarterback y abriendo carriles para el juego terrestre en un esquema ofensivo que combinaba conceptos de zona y gap.
UN RETO MAYÚSCULO: De Guard a Left Tackle
El verdadero punto de inflexión en la carrera universitaria de Jackson llegó en 2024, su temporada senior, cuando una serie de lesiones obligaron a Ohio State a reconfigurar su línea ofensiva. Hasta ese momento, Jackson había sido un pilar en la posición de guard izquierdo, con más de 26 inicios consecutivos en ese rol entre 2022 y 2023. Sin embargo, el 12 de octubre de 2024, durante un partido contra Oregon, el Left Tackle titular, Josh Simmons, sufrió una lesión de rodilla que terminó con su temporada. Simmons había sido una pieza clave en la protección del lado ciego del quarterback, y su ausencia dejó un vacío crítico.
La situación empeoró una semana después, el 26 de octubre, contra Nebraska, cuando el sustituto de Simmons, Zen Michalski, también se lesionó en el cuarto cuarto. Con dos tackles izquierdos fuera de combate, el entrenador de la línea ofensiva, Justin Frye, y el entrenador principal, Ryan Day, tomaron una decisión inteligente: mover a Donovan Jackson de guard a Left Tackle, una posición que no había jugado a nivel universitario, aunque sí lo había hecho antes.
El debut de Jackson como tackle llegó en un momento de alta presión: un partido de visitante contra Penn State el 2 de noviembre de 2024, enfrentándose a una de las defensas más fuertes de la nación. Su primer desafío fue nada menos que Abdul Carter, un defensive end All-American y probable selección top-5 del Draft NFL 2025. En ese partido, Jackson mostró signos de inexperiencia en la nueva posición, permitiendo dos sacks a Carter, pero también demostró resiliencia. Ohio State ganó 20-13, y Jackson fue clave en los últimos cinco minutos, cuando la línea ofensiva aseguró la victoria corriendo el balón contra una defensa de Penn State que sabía lo que venía.
A partir de ahí, Jackson no solo se adaptó, sino que mejoró. Permaneció como Left Tackle durante los últimos 10 partidos de la temporada, incluyendo los playoffs del College Football Playoff, donde Ohio State ganó el campeonato nacional en 2025. Su transición fue notable: en los playoffs, no permitió un solo sack en cuatro partidos contra defensas élite como Tennessee, Oregon y Notre Dame, enfrentándose a pass rushers de calibre NFL como James Pearce Jr. Su desempeño le valió honores de primera equipo All-American por Sporting News, USA Today y Sports Illustrated, además de consolidar su legado como un jugador dispuesto a sacrificarse por el equipo.
Cómo afrontó el cambio
Jackson ha hablado abiertamente sobre cómo abordó este reto. Inicialmente, no estaba emocionado por el cambio; en una entrevista posterior, admitió que pensó: “¿Cuándo puedo volver a guard?” Sin embargo, tras una conversación seria con Frye, quien le dijo que el equipo lo necesitaba en tackle para enfrentar a Penn State, Jackson cambió su mentalidad. “Si voy a hacerlo, lo haré lo mejor que pueda“, dijo en el NFL Scouting Combine en 2025. Esta actitud desinteresada fue elogiada por sus entrenadores y compañeros. El coordinador ofensivo Chip Kelly destacó su disposición a salir de su zona de confort, mientras que el guard Luke Montgomery lo llamó “un monstruo atlético” que podría jugar en cualquier posición de la línea.
Técnicamente, Jackson tuvo que ajustar su juego. Como guard, operaba en un espacio cerrado y conocido, pero como tackle pasó a una “isla”, enfrentándose a rushers rápidos en el exterior. Su longitud (brazos de 36 pulgadas) y atletismo (evidenciado por su pasado en atletismo, donde ganó títulos estatales en lanzamiento de disco y peso) le ayudaron a adaptarse rápidamente. Mejoró su juego de pies y su capacidad para vertical set (retroceder y establecer profundidad), algo que no había necesitado tanto en el interior. Contra Purdue, en su segundo partido como tackle, dominó por completo, ayudando a Ohio State a una victoria 45-0, y desde entonces su confianza creció exponencialmente.
Impacto y legado
El cambio de Jackson no solo salvó la temporada de Ohio State —que culminó con un título nacional el 20 de enero de 2025 contra Notre Dame— sino que también elevó su proyección para el Draft NFL 2025. Aunque la mayoría de los equipos de la NFL lo ven como Guard, su versatilidad y éxito en tackle lo han posicionado como un probable pick de primera ronda. Más allá de las estadísticas, su historia es una de superación personal: desde un entorno difícil en Texas, una condición física inicial que desafió su carrera, hasta convertirse en un líder que asumió un rol crítico en el momento más importante. Jackson no solo enfrentó el reto de ser Left Tackle en 2024; lo conquistó, demostrando que la adversidad puede transformarse en grandeza con la mentalidad adecuada y ser pieza clave en el campeonato nacional ganado.
Su análisis cómo jugador la encontraréis en la GUIA NFL de Crónicas Lombardi, 👉AQUÍ👈
vuelve a 👉HISTORIAS DEL DRAFT DE LA NFL
━━━━━━ ◦ ❖ ◦ ━━━━━━
–Una historia del #NFLDRAFT 2025–