
Travis Hunter Jr., nacido el 18 de mayo de 2003 en West Palm Beach, Florida, es un fenómeno del fútbol americano, conocido por su habilidad única para jugar tanto como cornerback defensivo como wide receiver en el ataque. Su vida está marcada por desafíos personales, tragedias familiares y una determinación inquebrantable que lo llevaron a convertirse en el ganador del Trofeo Heisman 2024 y un prospect estelar para el NFL Draft 2025 con los Colorado Buffaloes.
Infancia y crecimiento en un entorno difícil
Travis creció en un barrio complicado de West Palm Beach, Florida, una zona conocida por su pobreza y violencia. En su discurso de entrega del Heisman en diciembre de 2024, agradeció a su madre, Ferrante Edmonds, por sacarlo de ese “mal lugar”. Travis fue criado principalmente por su madre, Ferrante Edmonds, en un hogar monoparental durante gran parte de su infancia temprana. Su padre, Travis Hunter Sr., estuvo intermitentemente presente debido a problemas personales y legales que lo alejaron del núcleo familiar por períodos. Según de The Athletic, la familia vivía en un pequeño apartamento en West Palm Beach, cerca de Tamarind Avenue, una calle conocida por su alta incidencia de crimen. Travis ha mencionado haber escuchado disparos por la noche y haber visto a la policía frecuentemente en su vecindario, lo que lo obligó a madurar rápido.
A los 8 años, Travis perdió a un primo mayor en un tiroteo relacionado con pandillas, un evento que marcó su percepción del mundo. Aunque no ha dado muchos detalles públicos sobre esto, en una entrevista con The Denver Post en enero de 2025, dijo: “Vi a mucha gente irse demasiado pronto. Eso me hizo querer algo diferente“. Su abuela, Shirley “Miss B” Hunter, quien vivía cerca en Boynton Beach, también confirmó en The Palm Beach Post que “el barrio estaba lleno de problemas, y Travis tuvo que aprender a esquivarlos desde pequeño“.
La familia enfrentó dificultades económicas severas. No podían permitirse una casa propia, y en ocasiones vivieron en condiciones precarias, incluyendo temporadas en moteles reconvertidos en viviendas temporales. Shirley recuerda haber ayudado a Ferrante con comida y ropa para Travis y su hermano menor, Trayvis, cuando el dinero escaseaba. “Eran tiempos duros, pero Ferrante nunca se rindió“, dijo Shirley.
Ferrante Edmonds, la madre de Travis, fue el pilar de la familia. Trabajaba largas horas para mantener a sus dos hijos, a menudo en empleos mal pagados y físicamente agotadores. Según el artículo de The Palm Beach Post, Ferrante pasó gran parte de la infancia de Travis como empleada en una planta de procesamiento de alimentos en West Palm Beach, probablemente una fábrica de empaque o distribución, un trabajo común en la región para personas sin educación universitaria. Este empleo implicaba turnos de 10 a 12 horas, a veces nocturnos, ganando cerca del salario mínimo (alrededor de 8-10 dólares por hora en esa época en Florida).
Además de la fábrica, Ferrante complementaba sus ingresos con trabajos esporádicos, como limpieza de casas o cuidado de ancianos, según mencionó Travis en una entrevista con ESPN : “Mi mamá hacía lo que fuera necesario. Venía a casa exhausta, pero siempre me llevaba a practicar“. Esto refleja su sacrificio para apoyar el talento futbolístico de Travis, incluso cuando apenas podían pagar las cuotas de los equipos juveniles o el equipo básico como botas y guantes.
Ferrante también enfrentó el desafío de criar a Travis y Trayvis sola durante los períodos en que Travis Sr. estaba ausente. Cuando Travis tenía 10 años, su padre se mudó temporalmente fuera del estado para buscar trabajo, dejándola como la única proveedora. En su discurso del Heisman, Travis la elogió diciendo: “Mamá, tú me sacaste de ese mal lugar y me diste una oportunidad. Todo esto es por ti“. Ese “mal lugar” no era solo físico, sino también emocional y financiero, y Ferrante fue quien cargó con el peso de cambiarlo.
A los 13 años, su familia se mudó a Suwanee, Georgia, buscando un entorno más seguro y mejores oportunidades. Vivieron en un pequeño apartamento dentro de un motel convertido, lo que refleja las limitaciones económicas que enfrentaron. En Suwanee, Ferrante encontró trabajo en un almacén de distribución, un empleo común en esa área industrial. Aunque el salario era algo mejor que en Florida, seguía siendo insuficiente para una vida cómoda, y Travis recuerda haber compartido una cama con su hermano en un apartamento de una sola habitación durante los primeros meses. A pesar de esto, Ferrante se aseguró de que Travis pudiera unirse al equipo de fútbol de Collins Hill High School, conduciendo ella misma largas distancias para llevarlo a entrenamientos y partidos cuando no tenían un coche confiable. Su madre trabajaba largas horas para mantener a Travis y a su hermano menor, Trayvis, mientras su padre, Travis Hunter Sr., un exatleta de secundaria y jugador semiprofesional de fútbol americano, lidiaba con problemas personales que lo alejaron del hogar durante períodos de su infancia.
Adversidades familiares y personales
A los 5 años, Travis ya mostraba un talento natural. Su abuela, Shirley Hunter, conocida como “Miss B”, recuerda haberlo visto lanzar espirales perfectos con ambas manos en un partido de los Boynton Beach Bulldogs, un equipo juvenil local. “Le dije a su entrenador: ‘Este es el elegido’“, relató ella en una entrevista con Palm Beach Post en 2024. Ese talento innato se convirtió en su boleto para salir adelante.
La familia Hunter tiene una rica tradición atlética, pero también ha enfrentado tragedias. Shirley tuvo ocho hijos, todos atletas destacados, pero varios enfrentaron destinos difíciles. Travis Sr., un velocista y futbolista talentoso en Boynton Beach High School, jugó en ligas semiprofesionales y ganó el premio al Novato Ofensivo del Año en la Southern States Football League en 2007. Sin embargo, su vida se complicó con problemas legales: estuvo encarcelado en el Palm Beach County West Detention Center hasta nueve días antes de que Travis Jr. ganara el Heisman, lo que impidió que estuviera presente en la ceremonia.
Arresto y sentencia: El arresto ocurrió en algún momento de 2023, aunque la fecha exacta no está especificada en los registros públicos. La sentencia de 90 días se impuso en septiembre de 2024, lo que lo llevó a ingresar al centro de detención en esa fecha. Esto significa que estuvo encarcelado durante la segunda mitad de la temporada de fútbol universitario de 2024, cuando Travis Jr. estaba brillando con los Colorado Buffaloes.
Duración en prisión: Su condena original lo habría mantenido en prisión hasta aproximadamente finales de diciembre de 2024. Sin embargo, fue liberado antes de tiempo debido a buena conducta. Según The Palm Beach Post, Hunter Sr. salió del centro de detención el 5 de diciembre de 2024, nueve días antes de la ceremonia del Heisman. Esto equivale a una liberación tres semanas antes de la fecha programada, reduciendo su tiempo efectivo en prisión a unos 67 días.Travis Hunter Sr. explicó su elección de no asistir a la ceremonia del Heisman en una entrevista con The Palm Beach Post, un día después de su liberación. Sus palabras exactas fueron: “No quiero ir. Quiero estar allí cuando se case y cuando sea seleccionado en el draft. Voy a ver esto desde casa“. Esta declaración revela que su ausencia no fue por incapacidad, sino por una decisión consciente de priorizar otros momentos futuros en la vida de su hijo sobre la ceremonia del Heisman.
Impacto durante la temporada
Mientras estaba encarcelado, Travis Sr. no pudo asistir en persona a los partidos de su hijo durante la segunda mitad de la temporada 2024, un período clave en el que Travis Jr. consolidó su candidatura al Heisman. En una entrevista con The Palm Beach Post tras su liberación, Hunter Sr. expresó que “le dolía” no poder estar presente en los juegos, pero señaló que pudo ver la mayoría de los partidos de su hijo en televisión desde el centro de detención. Esto destaca la conexión emocional que mantuvo con la carrera de Travis Jr., a pesar de las circunstancias.
Travis Jr. dedicó emotivas palabras a su padre en su discurso del Heisman: “Papá, te amo. Hice esto por ti“.
Otro golpe llegó en su adolescencia cuando Travis perdió amigos cercanos a la violencia en Florida y Georgia. Aunque no hay registros específicos de estas pérdidas, él ha hablado de cómo estas experiencias lo motivaron a enfocarse en el fútbol como una forma de escapar y proteger a su familia.
El football tampoco fue fácil
La carrera de Travis no estuvo exenta de contratiempos físicos. En su último año en Collins Hill High School (2021), donde lideró al equipo a un título estatal de Georgia con 8 intercepciones y 137 recepciones para 1,746 yardas, sufrió una lesión en el tobillo que lo dejó fuera por cinco partidos. A pesar de esto, fue nombrado Jugador del Año de MaxPreps en Georgia.
En su debut universitario con Jackson State en 2022, bajo la tutela de Deion Sanders, Travis se lesionó en el primer partido contra Florida A&M, perdiéndose cinco encuentros más, por una lesión no revelada. En 2023, ya en Colorado, un golpe ilegal de un defensor de Colorado State le causó una laceración en el hígado, dejándolo fuera por tres partidos y medio. Regresó contra Stanford, demostrando su resiliencia con 13 recepciones para 140 yardas y dos touchdowns, además de una intercepción en defensa.
Cómo llegó a jugar en varias posiciones
Desde los 4 años, Travis jugaba en ambos lados del balón, una práctica que mantuvo en Collins Hill High School, donde su entrenador Drew Swick lo describió como “un atleta que nunca querías sacar del campo“. Su versatilidad lo convirtió en el recluta número 1 de la nación en 2022 según 247Sports. Inicialmente comprometido con Florida State, sorprendió al mundo al unirse a Jackson State, un equipo de HBCU, para jugar bajo Deion Sanders, quien vio en él un reflejo de su propio estilo bidireccional. Sanders y el hecho de haber jugado a ambos lados del balón fue decisivo.
En Jackson State y luego en Colorado (tras transferirse en 2023), Sanders lo utilizó como cornerback y wide receiver, explotando su velocidad (4.38 en las 40 yardas), manos excepcionales y lectura del juego. En 2024, Travis jugó 1,400 snaps (688 en defensa, 672 en ofensa), liderando a todos los jugadores de FBS. Sus estadísticas son históricas: 96 recepciones para 1,258 yardas y 14 touchdowns en ofensa, más 4 intercepciones y 11 pases defendidos en defensa. Esto lo llevó a ganar el Heisman, el Chuck Bednarik (mejor defensor) y el Fred Biletnikoff (mejor receptor), un logro sin precedentes.
Vida personal y humana
Travis es un joven reservado, autoproclamado “aburrido” fuera del campo. Vive con su prometida, Leanna Lenee, su novia desde la secundaria, con quien se comprometió en 2024 y planea casarse en mayo de 2025. Juntos manejan un canal de YouTube y disfrutan de actividades simples como pescar y jugar videojuegos. Travis también usa sus ganancias de acuerdos NIL (estimadas en 1.5 millones de dólares en 2024) para apoyar a su familia, comprando una casa para su madre y su padrastro en Savannah, Georgia, cerca de donde su hermano Trayvis juega fútbol en la secundaria.
A pesar de las desgracias —pérdidas familiares, lesiones, y un padre ausente por momentos— Travis no se define por ellas. Estudia antropología en Colorado, fascinado por las culturas y cómo las personas se relacionan, una curiosidad que atribuye a su propia experiencia multicultural creciendo entre Florida y Georgia. Su fe cristiana y su deseo de ser un modelo a seguir para su hermano menor lo mantienen con los pies en el suelo.
Camino al Draft 2025
Travis es un prospecto único para el Draft 2025 en Green Bay. Proyectado como una selección top-5, posiblemente el número 1, equipos de la NFL debaten si lo usarán como cornerback, receptor o ambos. Su capacidad para jugar 2.500 snaps en dos temporadas universitarias demuestra su durabilidad, aunque enfrenta el reto de adaptarse a la intensidad física de la NFL.
La vida de Travis Hunter es una mezcla de dolor y triunfo, como muchos chicos que se presentan a este Draft. Creció en la adversidad, perdió seres queridos, enfrentó lesiones graves y aún así se convirtió en un icono del fútbol. Sin las desgracias, su historia sería la de un niño prodigio que siempre supo que llegaría lejos. Con ellas, es la de un ser humano real, impulsado por el amor a su familia y una voluntad de superar lo que sea. El ser humano que hay detrás, explica el tipo de jugador que se proyecta en el Gridiron.
Su análisis cómo jugador la encontraréis en la GUIA NFL de Crónicas Lombardi, 👉AQUÍ👈
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–Una historia del #NFLDRAFT 2025–
Interesantísima la historia de Travis Hunter Jr. Para mí el pick más incierto de este draft porque parece que los equipos tienen las mismas dudas que nosotros: ¿será jugador de ataque? ¿será jugador de defensa? ¿podría aguantar el nivel físico de la NFL jugando en ambos lados? No parece factible, pero él ya dijo que nunca había habido un jugador tan especial como él (obviamente, si no se da buena propaganda él mismo…).
En cualquier caso me intriga mucho ver dónde acabará y cómo lo utilizarán en el campo.
Es intrigante, sin duda. Vemos a Patriots ahí.