
Mike Green, prospect estrella y EDGE rusher para el Draft de la NFL de 2025, encarna una historia de abstracción y transformación que trasciende al campo de juego. Desde enfrentar dos acusaciones de agresión hasta realizar un cambio drástico de peso y posición —de linebacker a EDGE—, su camino hacia la élite del fútbol americano universitario es otra historia personal que nos permite conocer qué hay detrás de estos chicos. Su ascenso como uno de los mejores pass rushers del college football tiene un porqué y una historia que la contamos aquí.
Orígenes y primeros pasos en el fútbol americano
Nacido en Williamsburg, Virginia, Mike Green creció en un entorno donde el fútbol se convirtió en su refugio. En Lafayette High School, destacó como wide receiver, siendo reclutado como un talento de tres estrellas en la clase de 2021 según 247Sports. Con 6 pies 4 pulgadas y un peso inicial de 215 libras, su versatilidad atlética lo llevó a la Universidad de Virginia, pero su carrera pronto enfrentaría pruebas significativas, comenzando con una acusación que marcó su adolescencia.
Primera acusación de agresión sexual: Secundaria
El primer gran desafío de Green llegó en la secundaria, cuando fue acusado de agresión sexual. Aunque los detalles específicos no han sido ampliamente divulgados, Green reveló este episodio durante el NFL Scouting Combine de 2025. Según The Athletic, afirmó: “En la secundaria, hicieron su debida diligencia y terminaron cerrando el caso”. La investigación escolar no resultó en cargos formales, pero el incidente dejó una marca: al ingresar a Virginia, Green tuvo que firmar una política de tolerancia cero debido a esta acusación previa. En aquellos momentos se dijo que, sin acusación formal no hay posibilidad de defenderse. Este episodio inicial, algo muy serio que nunca se llegó a formalizar, puso a prueba su capacidad para mantener el enfoque en su sueño de la NFL.
Virginia y la segunda acusación: Un punto de ruptura
Green llegó a la Universidad de Virginia en 2021 como linebacker, jugando en seis partidos como freshman y mostrando destellos de potencial con su físico de 215 libras. Sin embargo, en septiembre de 2022, su carrera dio un giro abrupto. Una segunda acusación de agresión sexual, basada en un reporte anónimo recibido por la universidad el 29 de agosto de 2022, lo llevó a ser despedido del equipo. Según NFL.com, el supuesto incidente ocurrió tres días antes en West Main Street, Charlottesville, alrededor de la 1:00 a.m. El Departamento de Policía de Charlottesville fue notificado, pero no se presentaron cargos formales.
En el Combine de 2025, Green negó las acusaciones con vehemencia: “Nunca me interrogaron. Nadie me hizo una pregunta sobre lo que pasó antes de que me fuera de Virginia. Fueron solo acusaciones las que causaron mi salida”. El entrenador Tony Elliott anunció entonces que Green “ya no estaba activo” en el equipo, sin ofrecer más detalles. Esta ambigüedad dejó a Green en una posición vulnerable, pero él optó por la acción: entró al Transfer Portal buscando un “nuevo comienzo”, un movimiento que requirió coraje frente a la incertidumbre y el juicio público al que estaba siendo sometido. Su familia y él lo pasaron mal, especialmente cuando ni siquiera se enjuició el asunto ni se llevaron a cabo acusaciones formalmente.
Transformación física y cambio de posición: de Linebacker a EDGE
Tras su salida de Virginia, Green se unió a la Universidad de Marshall en 2023, marcando el inicio de una metamorfosis tanto personal como profesional. Uno de los aspectos más impresionantes de su historia es su transformación física y el cambio de posición que lo catapultó al estrellato. En Virginia, jugaba como linebacker con un peso de 215 libras, una posición que aprovechaba su velocidad y su condición atlética, pero que no explotaba del todo su potencial como pass rusher.
En Marshall, Green tomó una decisión estratégica: aumentar significativamente su masa muscular para adaptarse al rol de EDGE rusher. Según Bleacher Report, pasó de 215 libras a 251 libras, un incremento de casi 40 libras que lo convirtió en una fuerza dominante en la línea defensiva. Este cambio no fue solo físico; requirió disciplina, un régimen de entrenamiento intensivo y una mentalidad renovada. “Fue un proceso para encontrar mi lugar como EDGE”, dijo Green. Su nueva posición le permitió usar su estatura y fuerza para presionar a los quarterbacks, transformándolo de un linebacker versátil a uno de los pass rushers más temidos del college football.
Renacimiento en Marshall: Dominio en el campo
En Marshall, Green no solo encontró una segunda oportunidad, sino que la aprovechó al máximo. En dos temporadas (2023-2024), acumuló 21.5 sacks, con un pico en 2024 cuando lideró la FBS con 17 sacks, según NFL.com. Este rendimiento lo consagró como el Jugador del Año de la Sun Belt Conference y miembro del Primer Equipo All-Sun Belt. Su impacto fue evidente en cada snap, destacando también en el Reese’s Senior Bowl de 2025, donde impresionó a los scouts.
Green describió su tiempo en Marshall como un lugar para “echar raíces”, según The Athletic. “No guardo rencores contra Virginia ni contra el entrenador Elliott, con quien aún hablo”, afirmó, mostrando una madurez que complementa su transformación física. Este cambio de peso y posición no solo revitalizó su carrera, sino que también simbolizó su capacidad para adaptarse y superar las adversidades. La madurez del chico no encontrando rencores ni malos pensamientos, así como la disciplina de cambiar su cuerpo de esa forma, han marcado su carácter.
Enfrentando el pasado en la Combine de 2025
El NFL Scouting Combine de febrero de 2025 fue un momento crucial para Green. Durante casi 20 minutos, respondió preguntas sobre las acusaciones, según The Athletic. “No estoy preocupado en absoluto. Sé quién soy y sé la verdad”, afirmó, mostrando una confianza que impresionó a algunos analistas. Su disposición a abordar abiertamente ambos incidentes —la acusación cerrada en la secundaria y la que lo sacó de Virginia— demostró su madurez, aunque los equipos de la NFL seguirán evaluando estos eventos en su proceso de selección. La duda siempre quedará.
Proyección al Draft de la NFL 2025
Con 21 años, Green es un prospecto de élite para el Draft de la NFL de 2025, programado para el 24-26 de abril en Green Bay, Wisconsin. Analistas como Daniel Jeremiah de NFL.com lo ubican como el No. 17 en su ranking, mientras que Dane Brugler de The Athletic lo tiene en el No. 12. Su combinación de tamaño (6’4”, 251 lbs), velocidad y producción (17 sacks en 2024) lo hace un candidato de primera ronda, aunque las acusaciones podrían hacerlo deslizarse al inicio de la segunda ronda. Su historia de cambio físico y dominio como EDGE lo posiciona como un talento único, pero su pasado sigue siendo un factor a considerar.
La vida de Mike Green es esta. Desde enfrentar una acusación en la secundaria que lo marcó con una política de tolerancia cero, hasta ser despedido de Virginia por un reporte anónimo sin cargos, Green ha demostrado una capacidad para abstraerse. Cuando no hay cargos expresos, no hay posibilidad de defender su situación como así se comentó en su día. Su transformación de linebacker a EDGE rusher, acompañada de un aumento de peso de 215 a 251 libras, es un reflejo físico de su fortaleza interna. Rumbo al Draft de la NFL de 2025, Green no solo busca un lugar en la liga, sino también redimir su nombre, mostrando que los desafíos —legales, físicos o profesionales— no definen su destino. Quedará siempre en el limbo sus dos acusaciones y la realidad de las mismas.
Su análisis cómo jugador la encontraréis en la GUIA NFL de Crónicas Lombardi, 👉AQUÍ👈
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–Una historia del #NFLDRAFT 2025–