Santiago Tomasi


Mucha gente no tendrá ni la más remota idea de que es el efecto Cesaro y porque lo saco a colación con un jugador como Brock Purdy, pero creo que esta semana se ha puesto en práctica que vivimos en ese punto de nuestra relación con el joven QB. El efecto Cesaro es el nombre que le pusimos mis amigos y yo a un efecto psicológico que nos pasaba con Cesaro, el luchador de WWE, que actualmente pelea bajo el nombre de Claudio Castagnoli. Teníamos otro amigo muy pesado con el luchador suizo, muy muy pesado, tan pesado, que cada vez que se hablaba de un wrestler de forma positiva, salía su nombre a la palestra, incluso aunque la conversación no tuviese nada que ver.

Pasaron los primeros días y no ocurrió nada. Pero pasados unos meses, todos nos dimos cuenta de que ya no nos gustaban los combates de Cesaro. Me corrijo, nos gustaban, pero estábamos tan hartos, que acabamos repudiando y no valorando su talento. Obviamente, esto ha cambiado, y desde que esa persona no está, hemos recuperado la pasión por uno de los mejores wrestlers de este siglo mientras que me doy cuenta de que ocurre lo mismo con la NFL y en este caso con Purdy. Porque sí, es cierto, ayer después de su desastroso partido contra los Ravens, Twitter (o x) le tenía muchas ganas al jugador de San Francisco.

Obviamente, no tardaron en salir los que decían que era relacionado con el análisis pre-draft sin entender también qué es lo que ha ocurrido este año. La fanbase de San Francisco es de las más grandes del mundo, como demuestra también su vitrina plagada de trofeos, y a un gran equipo siempre se le pueden encontrar muchos fans muy tóxicos con su plantilla y con la supuesta infravaloración que sufre. En el caso de Purdy, el jugador ha sido puesto como MVP cada vez que el equipo ganaba y las quejas eran constantes cuando se hablaba de otros nombres (o incluso de McCaffrey) como ganador. Ahora, Purdy tiene un partido muy malo, y la gente se cobra facturas pasadas como si de un cierre de trimestre se tratara, precisamente porque se venían reclamando facturas quizás de una forma demasiado agresiva.

¿Es justo? No ¿Esto descarta a Purdy del MVP? Si se le tenia puesto la semana pasada como favorito, esta semana no debería salir del top 3. Es un partido horrendo, pero como lo han tenido prácticamente todos los aspirantes. ¿Esto en qué acabará? En que cada partido bueno o malo sea un plebiscito sobre dónde pones a un jugador que este año ha jugado como un top 10 pero la única opción parece ser situarle el 1 o el 32, cosas de la NFL. Por otro lado, no quiero dejar pasar este partido sin alabar a Kyle Hamilton, el joven Safety de Baltimore Ravens. Qué bueno es, qué rápido, y sobre todo qué bien lee el juego. Fue elegido el 14 del Draft, un abrazo al equipo que bajó porque no había ningún safety de nivel en ese Draft (sí, me refiero a los Vikings).

El Norte tiene a su cuarto rey

CHICAGO TRIBUNE


Puede sonar a broma, pero finalmente todos los equipos de la NFC han ganado su división actual (en la AFC, los Browns son el único equipo que no lo ha conseguido). Los Lions eran el único sin entorchado ya que la última división que habían logrado era la Central, allá por 1993, cuando yo y bastantes lectores ni siquiera habíamos nacido. Para ello, tuvieron que pasar a unos incalificables Vikings, con 4 intercepciones de Mullens (y dos fumbles que recuperó el equipo morado) a la cabeza de las rarezas de un equipo que sigue soñando con unos Playoffs cada vez más complicados.

Para Lions, creo que lo único que queda es saber que el Ford Field va a disfrutar de su primer partido de Playoff y que atrás quedan los 6 años sin llegar a post-temporada. No obstante, Detroit aún puede optar al bye y Jared Goff se está ganando que haya que valorarle mucho más de lo que tendemos a hacerlo, con otro buen año en sus espaldas. 31 años llevan los Lions sin ganar en Playoff, con el récord de derrotas seguidas en Playoff en 9. ¿Y si este año sí? Pues la verdad es que lo veo bastante posible. No para la SuperBowl, pero sí para que en Detroit se llegue al divisional por primera vez desde la final de conferencia de 1991 (12 de enero de 1992), cuando España aún no sabía lo que sería celebrar unos Juegos Olímpicos en su país.

Los Patriots viven, el tanking muere


Y eso es algo que siempre hay que celebrar. El tanking es uno de los efectos secundarios más extraños del deporte americano, donde perder está permitido si eres tan malo que solo puedes pensar en el año que viene. Pero a su vez, es una de las formas más duras de entender una temporada, porque es deprimirte con tu equipo para acabar esperando a que pierdan hoy para un futuro mejor y no lo entiendo. No lo entiendo a nivel moral ojo, no a nivel objetivo. Pero me cuesta mucho encontrar un punto de mi vida donde quiera perder porque en el futuro QUIZÁS (y esto es muy importante) las cosas sean mejores si pierdo hoy. Dame mil victorias pírricas antes que 3 derrotas positivas, aunque solo sea por la incertidumbre de que quizás las victorias no pírricas nunca lleguen.

Solo una línea, pero Bailey Zappe completó un buen partido y dos muy buenos drives. Insuficientes para ser titular, pero se está asentando como un suplente sólido en la NFL. Para los Broncos, esta derrota debería haber sido la sentencia a los Playoffs, y aunque prácticamente lo sea, aún optan a ganar su división gracias a la tremenda victoria de los Raiders sobre los Chiefs. El equipo de Antonio Pierce es tremendamente limitado en ataque, pero está siendo capaz de ser muy competitivo y sorprendieron a unos Chiefs que siguen siendo inoperantes con el balón. Veremos si esto no acaba con Matt Nagy fuera de la NFL.

Sad sweet dreamer, adiós a Keenum

Y obviamente, después de un artículo entero la semana pasada hablando de Keenum, ahora toca reconocer que pasó lo que pasa en todos los cuentos de fábula en la vida real, que la carroza explotó en mil pedazos. Los Texans perdieron, Keenum fue masacrado por la defensa de los Browns y el intento de jugar con dos QBs (Mills tuvo snaps en drives con Keenum y en drives alternos) no funcionó, aunque para los Texans no es mayor drama debido a que siguen muy vivos en la pelea por la división.

Para Case, esta será seguramente una de sus últimas oportunidades en la NFL y al menos se va a llevar una importante victoria divisional la semana pasada, pero es un poco lo que hay. Lo comentaba la semana pasada y no me retracto de lo dicho tanto sobre Case, como sobre mi confianza en él, la realidad es tozuda y nos muestra lo que hay, pero eso no nos va a impedir que nuestro corazón nos diga que lo que nos gusta es otra cosa, aunque sea imposible de conseguir. Y eso creo que también es lo bonito de la vida, que a pesar de que la vida muchas veces nos golpea y nos destroza con su realidad, nuestro corazón aún tiene un hueco para creer en ese universo paralelo donde las cosas salieron bien. Y si nunca sale bien… Pues a lo mejor algún día las cosas cambian. O no, yo que sé.

Pd. Espero que todos hayáis pasado las Navidades con las personas a las que queréis, o con un recuerdo positivo de ellas, ya que eso también nos acerca a aquellos que ya no están. Y ya que el siguiente artículo será en 2024… Espero que el próximo sea un gran año.

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Por Santiago Tomasi


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Un comentario en «Schottenheimer Alamos 15: Purdy y el efecto Cesaro»

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