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Ahora que surgen noticias que afirman que por parte de la Franquicia y Sirianni, se está hablando de una posible extensión del exitoso entrenador de Philadelphia Eagles, es bueno poner en valor que su juego no proviene de Marte ni de Júpiter, sino que todo él tiene explicación en papeles, cintas, playbooks y anotaciones guardadas en cajones viejos de todo lo que vivió como una vida entregada al Football.
Sirianni nació el 15 de junio de 1981 en Jamestown, Nueva York, en una familia profundamente ligada al fútbol americano. Su padre, Fran Sirianni, fue entrenador en jefe de fútbol americano en Southwestern Central High School durante décadas, acumulando un legado que lo llevó a ser inducido al Chautauqua Sports Hall of Fame. Sus hermanos mayores, Jay y Mike, también siguieron el camino del entrenamiento: Jay fue entrenador en Southwestern Central y Mike ha tenido éxito como entrenador en Washington & Jefferson College. Desde pequeño, Nick creció en un ambiente donde el fútbol no era solo un deporte, sino una forma de vida, con el lema familiar “fe, familia y fútbol” como guía.
ENTRENADOR: De la defensa al ataque
La carrera de Nick Sirianni como entrenador comenzó en Mount Union en 2004, donde asumió el rol de entrenador de defensive backs durante dos temporadas (2004-2005). Este puesto inicial fue significativo porque, aunque había jugado como receptor, trabajar con la defensa le dio una perspectiva más amplia del juego, algo que más tarde influiría en su enfoque estratégico. En 2005, Mount Union ganó otro título nacional con su ayuda. Luego, de 2006 a 2008, se trasladó a Indiana University of Pennsylvania (IUP), una escuela de División II, como entrenador de receptores abiertos. Allí comenzó a pulir su conocimiento ofensivo, desarrollando habilidades para trabajar con jugadores en una posición que él mismo había dominado como atleta.
El salto a la NFL: Quality Control Coach con los Kansas City Chiefs

New York Times
El gran salto de Sirianni al fútbol profesional llegó en 2009, cuando fue contratado por los Kansas City Chiefs como Offensive Quality Control Coach bajo el entrenador en jefe Todd Haley. Este rol marcó su entrada a la NFL a los 28 años y fue un punto de inflexión en su carrera. Pero, ¿qué significa ser un Quality Control Coach y por qué fue tan importante para Sirianni?
En la NFL, el puesto de Quality Control Coach es una posición que, aunque sea a nivel inicial, estos asistentes asumen roles importantes como responsables de tareas fundamentales y a la vez tediosas: analizar videos de los oponentes, preparar informes detallados, asistir en la elaboración de planes de juego y apoyar a los entrenadores de posición. Es un trabajo de alta presión con largas horas, pero también una oportunidad invaluable para aprender los entresijos del juego profesional y construir relaciones dentro de la liga. Para Sirianni, este rol fue su “doctorado en fútbol americano“, como él mismo lo describió en una entrevista años después, refiriéndose a cómo Mount Union le dio una base y la NFL lo perfeccionó.
Sirianni llegó a los Chiefs gracias a una conexión personal con Haley, a quien conoció en un YMCA mientras Haley era entrenador de receptores de los Chicago Bears y Sirianni estaba en la universidad. Durante sus dos primeras temporadas (2009-2010) como Quality Control Coach, Sirianni trabajó en el lado ofensivo, desglosando defensas rivales y ayudando a preparar al equipo. En 2010, los Chiefs ganaron la AFC West con un récord de 10-6, y Sirianni fue ascendido a asistente de quarterbacks, trabajando con Matt Cassel, quien ese año logró un Pro Bowl con 27 touchdowns y un rating de 93.0. Este ascenso mostró que su trabajo detrás de escena se había notado.
El tiempo de Sirianni como Quality Control Coach fue crucial por varias razones. Primero, le dio una base sólida en la NFL, enseñándole cómo analizar oponentes y contribuir a estrategias ofensivas en un nivel profesional. Segundo, le permitió trabajar con quarterbacks y receptores, posiciones que más tarde definirían su experiencia como coordinador ofensivo y entrenador en jefe. Tercero, estableció relaciones clave, como la que mantuvo con Haley, que lo ayudaron a avanzar. Aunque el puesto era humilde, Sirianni lo aprovechó al máximo, demostrando una ética de trabajo que lo llevó a ascender rápidamente.
Cuando Andy Reid tomó el mando en enero de 2013, optó por David Culley, quien había sido su asistente en Philadelphia durante 14 años y también actuaba como asistente principal del entrenador en jefe. Reid explicó en una conferencia de prensa en 2023 que, aunque le habían hablado muy bien de Sirianni —describiéndolo como un “entrenador especial” y “un gran entrenador de fútbol americano”—, ya tenía a Culley en mente para el puesto. Reid sabía que Sirianni tenía talento y que encontraría otro trabajo, pero su decisión se basó en la lealtad y familiaridad con Culley. Nunca hubo rencores, ni por Nick ni por Andy, como así ambos reconocieron.
Tras dejar Kansas City, Sirianni se unió a los San Diego Chargers en 2013 como Quality Control Coach ofensivo bajo Mike McCoy, antes de ascender a entrenador de quarterbacks (2014-2015) y luego de receptores (2016-2017), trabajando con Philip Rivers y Keenan Allen. En 2018, se convirtió en coordinador ofensivo de los Indianapolis Colts bajo Frank Reich, con quien había coincidido en San Diego, preparando el terreno para su gran oportunidad como entrenador en jefe de los Eagles en 2021.
Desde aquellos días de análisis de videos y largas noches en Kansas City, Sirianni ha recorrido un camino digno de pararse y reconocerlo. En Philadelphia, ha llevado a los Eagles a los playoffs en sus primeras cuatro temporadas, incluyendo una aparición en el Super Bowl LVII (perdido ante los Chiefs en 2023) y una victoria en el Super Bowl LIX en 2025 contra los mismos Chiefs, con un marcador de 40-22. Su récord de 52-23 hasta la fecha lo convierte en uno de los entrenadores más exitosos en sus primeros años en la NFL.
SU JUEGO E INFLUENCIAS CONCRETAS
El estilo ofensivo de Nick Sirianni es una mezcla dinámica de conceptos modernos y tradicionales, centrado en la adaptabilidad, el juego terrestre dominante y un ataque aéreo eficiente que maximiza las fortalezas de sus jugadores. Este enfoque no surgió de la nada; es el resultado de buscar en sus cajones viejos de tanto trabajo, sus experiencias como jugador y entrenador, juntarlas y entender cómo ha sido moldeado por mentores clave y adaptado a lo largo de su carrera en la NFL.
Mount Union y la mentalidad de División III
Como receptor abierto en Mount Union (2000-2003), Sirianni jugó en un sistema ofensivo basado en la precisión, la ejecución y el aprovechamiento de mismatches. El entrenador Larry Kehres, una leyenda de la División III, enfatizaba un ataque balanceado con formaciones múltiples y un fuerte juego terrestre, complementado por pases rápidos y conceptos de rutas simples pero efectivos. Esta base enseñó a Sirianni la importancia de la disciplina y la preparación, principios que lleva a sus esquemas actuales.
Todd Haley y los Kansas City Chiefs (2009-2012)
Como Offensive Quality Control Coach y luego entrenador de receptores en Kansas City, Sirianni trabajó bajo Todd Haley, un discípulo de la escuela de Bill Parcells y Mike Shanahan. Haley le inculcó un enfoque en el juego terrestre físico y el uso de formaciones pesadas (como PERSONAL 12 y 13, con uno o dos tight ends). En 2010, los Chiefs lideraron la NFL en yardas terrestres (2,627) con Jamaal Charles y Thomas Jones, apoyados en una línea ofensiva dominante. Sirianni aprendió a diseñar jugadas que explotaran las defensas con misdirection y play-action, conceptos que reaparecen en su trabajo actual.
Mike McCoy y Philip Rivers en San Diego Chargers (2013-2017)
En San Diego, Sirianni absorbió la filosofía de Mike McCoy, influenciada por Don Coryell y el “Air Coryell”, que priorizaba el pase vertical y el timing preciso. Como entrenador de quarterbacks (2014-2015) y receptores (2016-2017), trabajó con Philip Rivers, un Qb top leyendo defensas pre-snap. Sirianni adoptó conceptos como option routes y ajustes en tiempo real, permitiendo a los receptores adaptarse a las coberturas. Esto se ve en cómo diseña jugadas para que sus quarterbacks tomen decisiones rápidas, un sello distintivo en Philly con Jalen Hurts.
Frank Reich y los Indianapolis Colts (2018-2020)
Como coordinador ofensivo de los Colts bajo Frank Reich, Sirianni refinó su estilo en un sistema derivado del árbol de Andy Reid y la West Coast Offense. Reich, con quien había coincidido en San Diego, le dio libertad para diseñar conceptos de pase y fortalecer el juego terrestre. En Indianapolis, Sirianni ayudó a construir una ofensiva balanceada que en 2020 promedió 124.8 yardas terrestres por juego (11ª en la NFL) con Jonathan Taylor y 253.3 yardas aéreas (10ª) con Rivers. Aquí perfeccionó el uso de RPOs (Run-Pass Options) y el play-action, adaptando el esquema a quarterbacks con diferentes estilos (Andrew Luck, Jacoby Brissett, Rivers).
Características del estilo ofensivo de Sirianni
El estilo de Sirianni con los Eagles se puede resumir en tres pilares: un juego terrestre dominante, un ataque aéreo basado en RPOs y play-action, y una adaptabilidad que maximiza el talento disponible especialmente de su QB con la ejecución de Zone Reads. Veamos cómo se conecta con sus experiencias previas:
Juego terrestre físico y versátil
Influencia: Chiefs y Colts. En Kansas City, Sirianni vio cómo un juego terrestre fuerte (con Charles y Jones) controlaba el reloj y desgastaba a las defensas. En Indianapolis, trabajó con una línea ofensiva élite (Quenton Nelson, Ryan Kelly) y Taylor, usando esquemas de bloqueo por zonas y power runs.
En los Eagles: Sirianni ha hecho del juego terrestre el corazón de su ofensiva, aprovechando una línea de élite (Jason Kelce, Lane Johnson, Jordan Mailata). En 2022, los Eagles lideraron la NFL con 32 touchdowns terrestres, gran parte gracias a Jalen Hurts y Miles Sanders. Usa formaciones pesadas (personal 12) y conceptos como el “Tush Push” (QB sneak en corto yardaje), que se volvió icónico, con un éxito del 92% en 2022-2023. Esto recuerda a los Chiefs de 2010, pero con un giro moderno al integrar a Hurts como arma dual.
2024: Con Saquon Barkley como incorporación estelar, los Eagles promediaron 165.3 yardas terrestres por juego (2ª en la NFL), ejecutando jugadas terrestres en el 52% de sus snaps totales (897 de 1,725), según PFF. El personal 12 subió al 42% de las jugadas, y el “Tush Push” mantuvo un éxito del 94% (34 de 36 intentos), llevando al equipo a 35 touchdowns terrestres, líder de la liga.
El enfoque físico de Kansas City y la eficiencia de Indianapolis se ven amplificados en Philly, con un uso más frecuente de la movilidad de Hurts (137 acarreos en 2024) y la versatilidad de Barkley, algo que Sirianni no tuvo en sus equipos previos.
RPOs y play-action como base aérea
Influencia: Colts y Chargers. En Indianapolis, Sirianni implementó RPOs para aprovechar la movilidad de Brissett y la veteranía de Rivers, mientras que en San Diego aprendió a usar play-action para abrir el campo con Rivers.
En los Eagles: Con Jalen Hurts, un quarterback móvil, Sirianni ha elevado los RPOs a otro nivel. En 2022, Hurts ejecutó 165 RPOs, completando el 66% de sus pases en esas jugadas, según Pro Football Focus. El play-action también es clave: en 2022, el 28% de los pases de Hurts vinieron de play-action, con un rating de 112.3, explotando la amenaza terrestre para liberar a receptores como A.J. Brown y DeVonta Smith. Esto refleja su tiempo con Rivers, pero adaptado a la velocidad y atletismo de Hurts.
2024: Los RPOs crecieron al 22% de los intentos de pase (92 de 418), con Hurts completando el 70% y un rating de 108.7. El play-action se mantuvo alto, usado en el 30% de los pases (125 de 418), generando 9.2 yardas por intento y un rating de 115.6, aprovechando la amenaza terrestre de Barkley y Hurts (1,032 yardas aéreas solo en play-action).
El uso de RPOs y play-action en Philly supera a sus días en Indy y San Diego en frecuencia y efectividad, gracias a la dualidad de Hurts, algo que Rivers y Brissett no ofrecían. La influencia de Rivers se ve en la precisión, pero adaptada a un ataque más dinámico.
La Zone Read
Desde 2021, la zone read se ha convertido en una de las jugadas más efectivas de los Eagles bajo Nick Sirianni. En la temporada 2021, tras un inicio irregular (2-5), Sirianni ajustó la ofensiva hacia un ataque terrestre dominante que incluía la zone read. Durante una racha de 3-1 a finales de ese año, los Eagles lideraron la NFL en intentos de zone read, según Pro Football Focus, con Jalen Hurts ejecutándola con gran éxito. Esto marcó un cambio hacia un estilo “spread-to-run”, donde Hurts tomaba el protagonismo como arma dual.
En 2022, con la llegada de A.J. Brown y una línea ofensiva élite (Jason Kelce, Lane Johnson, Jordan Mailata), la zone read se integró aún más en el esquema. Hurts ejecutó 165 RPOs y zone reads combinadas, completando el 66% de sus pases en esas jugadas, lo que demuestra cómo esta estrategia abre el campo. Un ejemplo claro fue contra los San Francisco 49ers en 2022, donde Hurts leyó al edge Nick Bosa en jugadas consecutivas: en una mantuvo el balón para 9 yardas, y en otra lo entregó a Miles Sanders para 7 yardas, neutralizando a un defensor clave.
En 2023, la zone read siguió siendo un pilar, aunque el enfoque evolucionó con la salida de Miles Sanders y la llegada de D’Andre Swift como corredor principal. Sirianni mantuvo la confianza en Hurts como corredor, quien registró 605 yardas terrestres y 15 touchdowns en la temporada, muchos de ellos vía zone read. Ese año, los Eagles alcanzaron el Super Bowl LVII (perdido 38-35 ante los Chiefs), y la zone read fue clave en momentos críticos, como en la segunda mitad del partido, donde Hurts usó la jugada para anotar un touchdown de 4 yardas, manteniendo al equipo competitivo. Según ESPN Stats, el 18% de las jugadas terrestres de Philly en 2023 involucraron zone read, con un promedio de 6.2 yardas por intento.
En 2024, con Saquon Barkley en el backfield, la zone read alcanzó otro nivel. Esta jugada se usó en combinación con formaciones pesadas, manteniendo a las defensas adivinando. Este enfoque contribuyó a la victoria en el Super Bowl LIX (40-22 ante los Chiefs), donde la amenaza dual de Hurts y Barkley desequilibró a la defensa rival.
Adaptabilidad y simplicidad
Influencia: Mount Union y Reich. Desde Mount Union, Sirianni aprendió a simplificar conceptos para maximizar la ejecución, mientras que Reich le enseñó a ajustar el esquema a las fortalezas del quarterback.
En los Eagles: Sirianni no fuerza un sistema rígido; lo adapta. En 2021, cuando Hurts luchaba como pasador, inclinó la ofensiva hacia el juego terrestre (2,715 yardas, 2ª en la NFL). En 2022, con la llegada de A.J. Brown, abrió el ataque aéreo (3,701 yardas de Hurts). Esta flexibilidad se vio en los Colts, donde pasó de un Luck explosivo a un Brissett conservador y luego a un Rivers cerebral, siempre manteniendo la eficiencia.
En 2024, con Hurts más maduro y Barkley en el backfield, los pases profundos subieron al 18% de los intentos (75 de 418), con un 45% de completados (33 de 75) para 1,245 yardas y 12 touchdowns, mientras las rutas cortas/intermedias (62% de los pases) mantuvieron la eficiencia (7.8 yardas por intento). Las formaciones variaron en el 60% de los snaps, adaptándose a defensas con hasta 6 looks diferentes por juego.
La simplicidad de Mount Union y la adaptabilidad de Indy se reflejan en Philly, pero con una ejecución más agresiva y versátil. En 2024, Sirianni equilibró mejor el ataque aéreo y terrestre que en Indy, donde el enfoque era más conservador con Rivers.
Evolución en los Eagles y éxito

Reuters
Así con todo, Sirianni ha moldeado sus influencias y las ha sabido adaptar al estilo de jugadores con los que cuenta tomando de cada franquicia en la que ha estado lo que ha querido para mejorar los resultados:
Kansas City Chiefs (2009-2012): El énfasis en el juego terrestre y el uso de tight ends (como Dallas Goedert en Philly) recuerda a los Chiefs de 2010, aunque Sirianni ha modernizado el enfoque con más RPOs y menos formaciones estáticas.
San Diego Chargers (2013-2017): La precisión en las rutas y el uso de play-action para receptores estrella (Keenan Allen entonces, A.J. Brown ahora) son un eco directo. Sin embargo, en Philly añade más movilidad del quarterback, algo que Rivers no ofrecía.
Indianapolis Colts (2018-2020): La estructura básica —línea fuerte, corredor dinámico, RPOs— es casi idéntica. En Indy, Taylor era el motor terrestre; en Philly, Hurts y Sanders/Saquon Barkley (2024) comparten ese rol. La diferencia está en el mayor uso de la amenaza dual de Hurts, algo que Sirianni no tuvo en Indy.
En Philadelphia, Sirianni ha perfilado su estilo con Shane Steichen (2021-2022) y luego Brian Johnson (2023), antes de tomar más control en 2024 tras el título del Super Bowl LIX. Su ofensiva en 2022 promedió 389.1 yardas por juego (3ª en la NFL) y 28.1 puntos (3ª), mientras que en 2024, con Barkley, alcanzó 395.2 yardas y 29.8 puntos, liderando la liga en touchdowns terrestres (35). Comparado con sus días en Indy (378.1 yardas, 28.2 puntos en 2020), el ataque de Philly es más explosivo, gracias a Hurts y una línea superior.
El estilo ofensivo de Nick Sirianni es un híbrido de sus influencias: la disciplina de Mount Union, el poder terrestre de Kansas City, el timing de San Diego y la versatilidad de Indianapolis. En los Eagles, ha creado una ofensiva moderna que combina lo mejor de sus experiencias previas, adaptada a Jalen Hurts y una línea de élite, llevándolo a un Super Bowl perdido (2022) y uno ganado (2025).
Sirianni está dejando de ser una rama para convertirse en un árbol del que mas entrenadores beben de unas raíces más que sólidas y productivas, pero como él reconoció alguna vez, nada sería posible sin la voluntad de la franquicia y Howie Roseman en adaptarse a sus ideas.
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Crónicas Lombardi